Ballenas en El Doradillo

Los días cada vez mas cortos, el frío cada vez mas intenso, no impiden que el sol amenice la experiencia de ver desde la playa las primeras ballenas que llegan al área protegida El Doradillo.El Doradillo Beach
Después de su temporada alimenticia en la zona sub antártica y otras regiones con abundancia de krill, las ballenas francas vuelven a la gran maternidad y zona de cría de los ballenatos. Comen toneladas de crustaceos por dia, durante meses, para volver a Península Valdés gordas a mas no poder y empezar el ciclo de reproducción y cría a la vez que el ayuno se instala en sus hábitos cotidianos.whale with her calf
Es una experiencia colosal verlas disfrutar de las aguas frías de la costa del Golfo Nuevo. Gracias a la capa enorme de grasa que tienen bajo su piel, logran mantener la temperatura corporal sin inconvenientes. El umbral de frio / calor es bien diferente al de los humanos y de cualquier otro animal terrestre, que no duraría mas de una hora con suerte en sucumbir a tanta tortura, las aguas llegan a estar a menos de 8º C y ellas como si nada.El Doradillo whale watching from shore

El comportamiento de las decenas de ballenas que se ven desde la playa, es en general tranquilo. Después de parir, las madres le enseñan a sus crias a nadar y salir a respirar. Las ballenas son mamíferos marinos y por lo tanto tienen mamas para amamantar a sus crias. También tienen pulmones y necesitan salir de abajo del agua, asomando sus narinas para cambiar el aire elemento vital para la subsistencia. No tienen branqueas como los peces y es por eso que su comportamiento nos parece familiar.El Doradillo beach whale from shore

Los peces son oviparos y no tienen sentimientos hacia su prole como lo hacemos los mamíferos, ponen los huevos y sin necesidad de empollarlos siguen con su vida habitual. Las ballenas, los delfines, lobos marinos y elefantes marinos por el contrario, tienen una dedicación intensa para con sus hijos. Me refiero a la madre, los machos tienen un desapego absoluto, la paternidad en este mundo marino no tiene registro. Es por eso que en la costa de El Doradillo solo son madres con sus crías. De hecho, los machos demoran en llegar al área de Península Valdés. No tienen apuro. Ellos aparecen para copular y encargarse de embarazar a todas las hembras disponibles, que son las que no fueron madres este año ni el anterior y todavía andan con el ballenato a custas hasta que termine la temporada actual en Península Valdés. Las ballenas que dejaron de criar a su último heredero están áptas para disfrutar de las interminables sesiones sexuales con grupos de machos en ebullisión.whale with her calf

El desarrollo del embrión de ballenato dura 12 meses hasta que está maduro para nacer. La hembra sale embarazada de Península Valdés, vive el periodo de alimentación y vuelve a parir a las mismas águas donde ocurrió la gestación.

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